Junior cayó uno por cero ante Boca en la Bombonera. Muchos estarán diciendo: "que Boca no goleó al Junior", "que Junior mereció más", etc. Pero la verdad hay que decirla. Junior mereció perder y perdió porque no tuvo el plus que se necesitaba.
Que Junior perdiera en Argentina el partido de hoy estaba en los planes; aunque los hinchas tuvieramos la esperanza de que Junior pudiera sacar un buen resultado, pasó lo que todo el mundo sabía que iba a pasar: Boca le ganaría al Junior. Pero no debió ser así.
1. Este Boca es un equipo común y corriente. Boca Juniors no es el súper equipo que era hace unos años. Por lo visto hoy, es vencible y Junior tiene nómina para ganarle. Pero llegaron a la Bombonera con dudas de que podían hacerlo. Aunque los jugadores dijeran lo contrario, comieron de camiseta. Una cosa es decir y otra es hacer. Al equipo le faltó jerarquía.
2. El equipo está disminuido en la parte anímica. En Junior pasa algo, aunque nadie lo diga. Los jugadores ya no brillan, la magia se apagó y el Chateo ya no funciona. El año pasado, este equipo corría, metía corazón, se veían felices en la cancha. Pero eso se ha apagado. El equipo se ve como la cara de Alexis: triste y aburrido a toda hora.
3. Al equipo le falta técnico. No podemos negar que Alexis es un tipo serio y trabajador, pero le falta mucha cancha para dirigir a un equipo como Junior. sus decisiones son equivocadas. Hoy se equivocó en los cambios (no debió sacar a Teo, ni a Chará). Cuando Junior estaba atacando a Boca y generando posibilidades, este señor hizo los cambios. Metió a un grupo de jugadores rápidos, pero no tenía quien le generara juego en el medio campo. La verdad los cambios nada más los entendió él.
4. Junior tiene un juego lento e insulso. El equipo toca y toca, va hacia atrás, juega por los costados, pero no es agresivo, ni profundo. Si comparamos al Junior del año pasado con el de este año, el primero generaba emoción y el actual produce sueño. Estoy seguro que los jugadores no se sienten cómodos con ese estilo de Mendoza.
5. No meten ni miedo. Junior genera opciones de gol, pero no las concreta. Si vemos el partido otra vez veremos las opciones de gol que tuvo Junior y las desperdició. Fueron pocas, pero claras. Hay goles que no se deben botar. Eso pasa cuando el equipo es inseguro, ansioso y tiene temores.
Lo cierto es que las posibilidades de pasar a la siguiente ronda de la Libertadores son muy bajas. Ahora Junior debe ganar los partidos que le quedan o vencer a Alianza Lima los dos partidos, vencer a Boca en Barranquilla y esperar una serie de resultados para llegar tranquilo al último partido ante Palmeiras. Esto está Muy difícil. Pero bueno, los milagros existe.
Amanecerá y veremos dijo el ciego...
-HT-





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